VENDIA EMPANADAS EN LAS CALLE
Entre sus compañeros vendÃa dulces laminas pero sus profesores le quitaban los productos tras terminar el colegio empezó a vender empanadas en las calle.
Esta es la historia de Alejandro RodrÃguez. En el colegio, Alejandro no era el mejor estudiante. Mientras sus compañeros estudiaban, el vendÃa dulce laminas de futbol y asta te en un termo, los profesores lo perseguÃan y le quitaban los productos,
Años después ya graduado, esa misma chispa lo llevarÃa a construir algo mucho mas grande, Alejandro tenia 17 años, $50.000 pesos en el bolsillo (aproximadamente 12 dolares) y una nevera de Icopor, nada mas que eso, su abuela le dio un concejo que le cambiaria la vida «Mijo haga lo que mas se vende, que son las empanadas» , hoy su empresa tiene tres locales genera decenas de empleos. Pero se se repitió una frase que hoy es su lema «la pena no da plata».
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