UN GLACIAR GUARDABA A FIONA.
Un glaciar guardaba a «Fiona», la única ictiosaurio embarazada conocida en el mundo.
El derretimiento acelerado del hielo dejo al descubierto uno de los yacimientos de ictiosaurios mas importantes del planeta: 87 ejemplares, la mayoría completos, en un lugar que los propios paleontólogos ya llaman «cementerio de dragones». Entre todos ellos, uno se volvió único. La Fiona.
Fiona no es un ictiosaurio cualquiera: es la única hembra preñada de esta especie conocida en todo el mundo como esa antigüedad. Su feto, de unos 50 centímetros, estaba en posición de nacer.
Se parecían a los delfines, pero no son parientes de ellos. Nadaban a casi 40 kilómetros por hora y, como los delfines, daban a luz en el mar. es un caso de convergencia evolutiva: dos grupos completamente distintos llegaron a la misma solución frente a los mismos desafíos del océano.
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